Karla Fontenla, belleza y turismo

Apararecido en la revista cajamarquino Nuestra Gente - Febrero 2009
Por Alan Luna

Para mucha gente, incluida esta redacción, ella debió ser la Señorita Carnaval 2009. El barrio Nuevo Cajamarca le propuso ser su representante, y Karla, después de un insomnio meditativo y de entendibles nervios, aceptó. Su madre la supo incentivar y el Comité la apoyó en todo.

El aceptar ese cargo es aceptar una responsabilidad. Y todas las candidatas lo saben. Desde el momento que decide portar una banda, una reina está expuesta a todo. Desde los animosos vecinos pasados de tragos, los confundidos fans adolescentes, hasta extraños comentarios en páginas webs y globazos en el mismo día del corso. Pero ese es un precio menor considerando la experiencia que una candidata puede ganar durante todo el evento. Hablar en público, enfrentar las críticas y desenvolverse con más soltura, por ejemplo.


Karla ha cumplido veinte años, estudia Administración Hotelera en Cenfotur y ya tiene algunos proyectos en mente cuando termine la carrera. ¿Una idea novedosa en Cajamarca? Un bar solo para mujeres. Cierto. Aunque el rubro de bares y pubs ha crecido considerable en Cajamarca, un local exclusivo para damas es una idea interesante. ¿Y todo el personal estaría conformado por mujeres? Claro. ¿Incluso el bartman? Por supuesto. ¿Y la seguridad? Ah, bueno, salvo allí.


¿Y por qué Turismo? Porque le gusta viajar y porque le gusta la idea de explotar todo el potencial de un lugar como una forma de desarrollo. Y karla cree que Cajamarca aún tiene mucho que ofrecer. En realidad mucho, y en eso está la tarea. En la carrera de turismo se aprende de todo. Desde el oficio de camareros hasta la contabilidad de una empresa. Desde tender camas y house keeping hasta cocina extranjera, idiomas y gerencia. Lo de cocina es un tema interesante ya que no solo se aprende a preparar la comida tradicional peruana, sino también la italiana, española y francesa. Y obviamente la novoandina. Un plato que se hizo merecedor a un diecinueve como nota fue el de “cuysa”: causa con cuy. De eso se trata, de creatividad y buen gusto.


Karla fue elegida como el mejor rostro entre las reinas. Suficiente para estar a un paso del cetro. Pero además tuvo la mayor puntuación en una página de web con más de 12 000 votos, lo que la hizo merecedora del título de Señorita Internet y de dos pasajes a Iquitos, gracias a LAN, Caretur y a la web organizadora. Fue la primera vez que viajó en avión y aún recuerda que en su primera travesía aérea hubo turbulencia. Anécdotas de viaje. Ya en Iquitos conoció la selva en todo su esplendor y se colgó como collar una pequeña anaconda. Conoció una tribu y se compró pulseras. Tiene fotos como recuerdo.


Karla no solo es bella, también es una mujer inteligente y decidida. Tiene una personalidad encantadora y la elegancia de una grácil modelo, además de los ojos más bellos de esta ciudad y un encanto en la mirada que bien podría haber inspirado esa vibrante versión de “Hay unos ojos” de Sasha Sokol.

El juego del Pezweon ya está en La Red

Tú juega nomás, Pezweon aquí

El "Usha Usha" de Jaime Valera - Cajamarca

Aparecido en la revista cajamarquina Nuestra Gente de Febrero del 2009

Por Alan Luna

A Jaime Valera no le gusta que le pregunten tonterías, como ¿qué perfume utilizas? No pues, hijo...Para hablar con Jaime, que -dicho sea de paso- tiene la tilde en ristre y el acento diacrítico en la opinión, hay que hacerlo anteponiendo bien los puntos sobre las íes. Así, con la sinceridad como aperitivo, caracho. Un cajacho es un cajacho.

Pero, ¿qué es un cajamarquino? Para Jaime, que posee un manifiesto, es identidad. Es amar lo que uno tiene, es recuperar el conocimiento del medio que nos parió: ese entorno de cosmogonía andina que nos engrandece por el solo hecho de ser una tierra pródiga y verde. Un cajamarquino es el que tiene como patria madre a Cajamarca, y a Cajamarca como su madre indígena.

Don Jaime gesticula cuando habla, como cuando canta en esa pequeña trinchera independiente que es el “Usha Usha”, ese bar bohemio y cultural que ha obtenido la mayoría de edad con 18 años de existencia, y que ha sido reconocido como sitio muy recomendable en las más prestigiosas guías turísticas de EE.UU., España, Francia, Alemania, Nicaragua e Inglaterra.

El “Usha Usha” es un ejemplo de éxito. Un bar pequeño, sin micrófono disociador, con mesas y bancas rústicas iluminadas por lámparas de fuego que reciben a todos sin distinción, desde el obrero hasta el doctor. La única regla es portarse bien. El que no cumpla esa máxima, sale. No importa el cargo. Jaime ha tenido que echar a algunos “visitantes” de su bar. El hecho de tener plata no es una carta abierta para fastidiar a los demás. Jaime se pone fuerte recordando que a veces, los mismos cajamarquinos son los menos educados. Qué común es ver las cabezas rubias rodeando las mesitas del local. Y con este negocio es que Jaime ha sabido mantenerse desde hace algún tiempo; y es que la familia también apoya y forma parte de este pulmón artístico. Los hijos lo acompañan a la hora de tocar los instrumentos o tras la barra. Y de hecho lo han visto trasnocharse como el artista y showman que es, complaciendo a sus amigos con cada pedido musical y conversación extendida. A partir de los jueves por la noche, Jaime se prepara, desde su plácida trinchera, a combatir el viento frío del olvido que asola Cajamarca desde todos los flancos. Eso lo molesta. Lo indigna mucho.

Ya en casa, Don Jaime deja un poco de lado la piel de músico y se calza la de sociólogo e historiador; así, con la autoridad que la lectura de más de mil de libro le ha dado. Libros que pudo revisar mientras trabajaba en una de las librerías más grandes del país. Jaime recuerda que la gente venía por un título y él inmediatamente hacía registro mental para saber si lo tenían o no. Y aunque no lo tuvieran, igual hacía el gesto de ir a buscarlo para ver si mientras volvía, el cliente elegía otro título. Las librerías lo adoptaron y él adoptó de ellas todo el conocimiento que pudo; igual como muchos años atrás adoptó la sensibilidad de sus primeros maestros artísticos, los campesinos tradicionales; por supuesto, a parte de su padre que tocaba la guitarra o de su madre que cantaba solo para los hijos.

Don Jaime ha adornado su sala con sus propias pinturas. Algunas de ellas como homenaje personal a Picasso y Van Gogh. En un apartado de la sala cuelgan innumerable reconocimientos enmarcados y medallas doradas. La trayectoria ha cosechado sus frutos.

La conversación siempre carga un tono ilustrativo. Jaime recuerda anécdotas y engarza a ellas sus propios puntos de vista de la sociedad. Está dándole los últimos toques a “Hacia lo Interior”, su libro de ensayos, narraciones y poesía. Un tratado personal que sigue la línea de la idea del rescate cultural. Recuerda especialmente, mientras se quita las gafas, una costumbre real maravillosa de la que fue testigo de niño, como era el poner ceniza en las entradas de la casa luego de un velorio y de haberse llevado a enterrar al difunto para registrar el regreso del finado -en espíritu- a través de las huellas descalzas que dejase sobre la ceniza. Ese es el tipo de costumbres que se necesitan recuperar como si de nuestra misma genealogía se tratase. Es necesaria esa visión desprejuiciada si se quiere entender las expresiones humanas en toda su dimensión. La iglesia no hizo mucho por difundirlas. Por el contrario, las vetó, impidiendo, por ejemplo, las demostraciones que hacían los chunchos de su arte en el centro histórico de la ciudad. ¿Qué criterio puede discernir qué es cultural y qué no?

“Yo soy rebelde…En el buen sentido de la palabra” “Estoy en contra de lo establecido, de lo que estanca” Es notoria la pasión de Jaime por la conversación, y sobre todo por la opinión, por el cuestionamiento de los conceptos equivocados de cajamarquinismo y de la imposibilidad de despegue de las artes cajamarquinas. Reitera que nadie puede amar lo que no conoce y que los medios de comunicación han desvirtuado su labor original. En vez de comunicar, ignoran. Y eso lo ha vivido en carne propia. Ha estudiado e innovado la música cajamarquina. Ha experimentado sin abandonar las líneas base. Pero muy pocos han difundido su música como esperaba. Su producción consta de un disco de 45 revoluciones, de cassettes, videos, CDs, y DVDs. Entre lo innovador está el papel del clarín que, a parte de ser un instrumento protagónico, se insinúa como instrumento de acompañamiento. E incluido a todo ello está la letra poética y la forma cajacha de vocalizar los géneros locales. Algunas empresas lo apoyaron; otras se excusaron amablemente.

Nació en Cajamarca en 1945. Y aquí pasó su infancia entre la hacienda de su padre y las costumbres de los campesinos. Viajó a Lima para estudiar y allí trabajó para lograr su independencia. Regresó a Cajamarca -y un día- por invitación de un amigo cantó en un local para público abierto y desde entonces no ha parado de hacerlo.

Con Don Jaime se puede hablar durante horas y conocer muchas anécdotas y puntos de vista. Pero si algo quiere resaltar el incombustible anfitrión del “Usha Usha” es la idea de revalorar el concepto de lo que significa ser cajamarquino. Esa es su batalla personal.

El Spot del diario LA PRIMERA es TRUE

Para algunos, algo malcriadón. Para otros, recontra sincero. Para la mayoría, muy divertido. Pero parece que ya lo retiraron de un canal donde lo transmitían. Siempre queda Youtube. Siempre, ¿no?


Ya salió Bendito Machine 3, de Jossie Malis

Para los que se quedaron desconcertados con una segunda parte un poco floja -para ser francos-, llega el desquite con esta excelente entrega de Bendito Machine 3 "Obey His Commands", de nuestro compatriota Jossie Malis, quien ganó el premio internacional Aniboom 2006, de 25 mil dólares, con su corto Bendito Machine 1.

Malis retoma el tema de la religión, el mito y el poder, ahora con una visión mucho más sarcástica e inteligente. Disfrútenlo:



Y para los ¿pocos? que no lo vieron, Bendito Machine 1 y 2:



Enrique Bunbury en Cajamarca

Al menos así lo informa un blog de RPP:

"El cantante español probablemente regrese a Cajamarca desde que compusiera los mejores temas del disco “Viaje a ninguna parte”, en diferentes ciudades del país.

“El pedido fue hecho por la producción de Bunbury, quienes en estos momentos se encuentran de gira rumbo a Colombia. De todas maneras, nosotros ya tenemos dispuesto un city tour que se activaría a su llegada en Lima”, comentó Hardy Ángeles, productor local.

Cabe recordar que Bunbury hizo en el 2004 un viaje por diferentes países buscando inspiración para su siguiente álbum. El resultado fue un maravilloso viaje a mochila por diferentes países de Sudamérica, entre ellos, el Perú. País en el que invirtió más tiempo que ninguno recorriendo el norte y las playas del litoral. Aunque, donde realmente se instaló por buen tiempo fue en Cajamarca, aquí compondría los mejores temas de su logrado disco “Viaje a ninguna parte”.

Los congresistas sí representan al Pueblo


Una visión áspera sobre la realidad del elector peruano. Es obvio que no representa a todos, pero sí a un gran sector.

Por Alan Luna

El candidato X es una extensión alegórica de los vicios de su pueblo. No por corrupto o huachafo, sino por deshonesto, o como dirían los argentinos, por careta.

La mayor destreza del candidato X es interpretar a sus electores, o sea a los electores peruanos. Tarea no muy difícil, por cierto. Lo que significa hacer de la campaña política un trámite en donde predomine la angurria verbal y el lugar común del apapache. Y la gente lo sabe, le gusta y lo celebra. Un pasito pa adelante, un zapateo torpe, y una vueltita sensual. ¡Que baile con la gorda! En resumen, perifoneo, volantes, unos regalitos (aunque sean cajitas de fósforos) y harta cumbia.

Al elector promedio le gusta sucumbir a la mejor “propuesta”…del museo de los espantos. Le gusta -por supuesto- la seducción del pavo real, aunque sepa que es un gallinazo mal disfrazado. Valora que el candidato se “ensucie” los zapatos aunque sea de mentiritas. Ama que baile con las tías de la Junta Vecinal y que pruebe un cevichito de a sol sin hacer gesto. Disfruta que levante a los bebés en brazos y apadrine a los trillizos de esa familia sin recursos. Se encandila cuando es reconocido como un familiar: “Tú eres mi hermano. Y yo lo hago por mis pobres”. Se entusiasma con alguna bolsita de azúcar. Se emociona cuando oye la retórica barata de un impulsador de ventas: “Usted puede. Abra su corazón”. Se ilusiona con los slogans o con el discurso más pragmático: “Chamba para todos ustedes, si me apoyan”. Enloquece si lo acompañan bailarinas que repartan calendarios. Etc.

Pero será todo lo contrario para el potencial candidato si la cosa se pone seria. Prohibido, entonces, hablar de política en forma profunda, solo generalidades. Nunca retomar el tema del debate "izquierda – derecha", suficiente decir que se es de centro y que la camiseta no tiene color. Jamás serle sincero al elector, o sea nunca decirle que esto no tiene solución. Por ninguna razón decir que se prefiere la música clásica al Grupo 5. No negarse a nada. No hablar de marxismo. No llegar con las manos vacías. No dejar de prometer cada minuto y medio. No hablar -jamás, y es en serio- de sacrificio o esfuerzo. No hablar de “largos plazos”. No hablar de legalizar el aborto y la eutanasia. No hablar en contra de la Iglesia. No revelar si se es agnóstico. No citar a filósofos. Nada de autocrítica. No hablar de América latina. No hablar de antiimperialismo. No bostezar. No llevar un libro bajo el brazo. Y sobre todo, no dejar de sonreír nunca. Bueno, máximo cuando se hable en serio sobre la inmortalidad del pejesapo.

Como dice el chiste de la lista del congreso: “Llamando a Lavapiés, Robaluz, Mataperros, Asistente Narco, Planchacamisa, Comepollo, Amante Asesora, Hijanegada, etc”.Y lo patético y divertido es que no es chiste. Es en serio y se va reproduciendo como gripe AH1N1 en su primera fase.

¿Pero, qué tan familiar nos resulta la culpa?

La culpa nos es muy remota para el promedio. “Me engañó”, se dice. “Mire cómo nos salió. Nos resultó una joyita”, resuelve el elector. Y no puede reconocer que es parte básica de ese engaño, porque simplemente le gusta dejarse engañar. Porque le encanta la insoportable levedad del ser. Porque al igual que el candidato timador, ese ciudadano elector tampoco está preparado. Lo que lo hace recurrir a su instinto más peruano: la identificación con el vivazo; claro, cuando el vivazo lo adopta como su cómplice. Ya somos dos, se dice. “Él es de los míos. Sabe meter su floro. Y si ha llegado hasta donde está, aunque sea a la mala, por algo ha de ser. Y hay que reconocerlo. Quizá robe, pero sabe meterle al baile. Quizá sea corrupto, pero igual no tenemos la culpa. ¿Y quién no roba en este país? Además él nos hizo reír. Él parecía bueno cuando nos engañó, cuando nos contó ese chiste, cuando bailó con nosotros y nos trajo esos lapiceros de regalo”.

Sustraen equipo radioactivo de Yanacocha - Cajamarca

La pregunta es para qué necesitan los que sustrajeron un aparato como este. Salvo para que lo comercialicen en algún mercado negro extranjero. ¿Quién lo compraría en el Perú y para qué? ¿Y cómo va a pasar por Aduanas?
Lo más probable es que termine como una papá demasiado caliente y sea abandonada en cualquier jardín o estacionamiento.
.
.
-Así informan algunos medios...

"Nadie se explica aún cuál fue el propósito del robo de una de las fuentes radioactivas que empleaba la minera Yanacocha. Y es que la madrugada del jueves un grupo de desconocidos ingresaron a su planta de Cajamarca y se llevaron un equipo de gammagrafía industrial, que puede ser altamente peligroso para las personas que lo manipulen.

Según Carlos Barreda, presidente del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), se trata de un aparato que era alquilado por la minera para identificar fugas de líquidos o gases, y detectar fisuras en estructuras como tuberías. Su costo estimado asciende a unos diez mil dólares" (LaRepública.pe)

"El aparato robado pertenece a la empresa Urteaga Servicios Generales E.I.R.L., que presta servicios como contratista a la minera Yanacocha. Según un comunicado enviado por la contratista, la sustracción del mencionado equipo se produjo la noche del miércoles 7 dentro de las instalaciones que esta tiene en el campamento de Yanacocha" (...)

El equipo de gammagrafía industrial es usado para examinar soldaduras, precisa el
comunicado. La manipulación indebida de la fuente radiactiva que contiene es poco probable, pues está protegida por un blindaje especial, informó el presidente del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), Carlos Barreda Tamayo, en declaraciones a la agencia Andina.

Sin embargo, el especialista anotó que si el blindaje del equipo es destruido y hay personas que sufren la exposición directa del material radiactivo estas sufrirían serios daños y lesiones en los tejidos de la piel".

Esperaremos con tranquilidad a ver qué sucede en los próximos días.