César Hildebrandt sobre LA CACHETADA, entrevista en Diario 16




"César Hildebrandt, sobre incidente en el Rebagliati:

Octubre 16, 2010

“LO MÁS GRAVE DE TODO HA SIDO LA MITOMANÍA”

¿Qué lectura hace de la cachetada de Alan García al joven Richard Gálvez? ¿Qué nos dice ese arrebato presidencial?

En primer lugar, quiero decir que insultar al Presidente –así delivery– personalmente no dice nada bueno del estado psicológico del insultador. Pero tampoco dice nada bueno del estado psicológico del insultado. El insultado ha demostrado que su salud mental no está bien. El autocontrol es una de las cualidades que más se admira en un político, y el Presidente ha demostrado que su autocontrol está fallando.

La relación prensa-poder no es color de rosa y García ha dicho: "Un diario y un programa de televisión van a tener que explicar por qué juegan así con estas cosas". ¿Cómo tomar esta declaración? ¿Cómo una amenaza?

Más que una amenaza, yo diría que es una bravata vacía. No hay que tomarlo tan en serio para no caer en el mismo juego de las provocaciones. García no ha tenido una buena relación con la prensa, excepto con la prensa vasalla. Ha estado acostumbrado a un entorno servicial y de pronto ve una actitud valiente. Lo que hizo Diario 16 fue simplemente narrar un hecho. El hecho no es agradable, es verdad, pero ha sido simplemente narrar un hecho.

¿Qué le han parecido las declaraciones del presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein?

Por ahí he visto que a Villa Stein le dicen ahora Pancho Villa. Como usted sabrá, Pancho Villa fue el macho mexicano más matador, y Villa Stein nos ha hecho retroceder en la máquina del tiempo, lamentablemente. Justo el hombre que tiene que ver litigios, justo el hombre que maneja el poder civilista, justo el hombre que ve la resolución de conflictos, apela ahora a la fuerza bruta. No sé qué hace el señor Villa Stein en la presidencia del Poder Judicial. Debería estar en la presidencia de la Federación de Box.

¿Qué le parece toda esta parafernalia montada por Palacio para ‘librar’ al presidente del escándalo?

En mi semanario he escrito una columna, donde digo que quizá lo más grave de todo ha sido la mitomanía con la que se ha querido enterrar todo esto. En Estados Unidos a Clinton se le rechazó por la mentira, no por lo sexual. La mentira es unas de las cosas que menos se tolera en la vida y en la política. Y el Presidente ha vuelto a demostrar que su capacidad de mentir está intacta. Como lo demostró cuando dijo: yo nunca he ordenado masacrar a los presos de El Frontón. Una de sus mentiras más sombrías.

Frase

Y García mintió con detalles. Inventó un agravio mayor que no se había producido, dijo haber dicho una frase que nadie lo escuchó, y simuló una frialdad de talante que ni en su entorno conocen. Lo de la bofetada quedó en segundo plano. La mitomanía recurrente fue la más grave de episodio. (…) Por eso, es importante que Diario 16 haya destapado el asunto del bofetón. No porque la anécdota vaya a ser histórica, sino porque de ese modo se rasga la cortina de silencio que tanto respetan los de la gran prensa. Una voz disidente en un concierto tan afinado de adulaciones y silencio siempre es bienvenido”.

(Tomado del artículo ‘Ampay en Los Delfines’, del semanario ‘Hildebrandt en sus trece’).

Mario Vargas Llosa:Los poderes secretos de la literatura, por Eduardo González Viaña

Por Eduardo González Viaña (a través del Correo de Salem)

"Durante el fujimorismo, una abrumadora mayoría de peruanos calificaban de antiperuano a Vargas Llosa por haber reclamado sanciones internacionales contra el autogolpe. Algunos periódicos lo mencionaban como “el español”. Incluso el primado del catolicismo peruano, Cardenal Cipriani, lo atacó de una manera que hizo que MVLL lo considerara abierto y descarado cómplice de la dictadura.

El sátrapa japonés que quiso quitarle la nacionalidad está ahora en la cárcel. Sin embargo, el fujimorismo llena las calles de Lima e incluso colma el pensamiento no muy encubierto de quienes suponen que la barbarie es la única forma eficaz de gobernar un país.

Supongo, sin embargo, que ahora el patrioterismo clamará ahora que el pisco, la buena comida y Vargas Llosa son peruanos. Ojalá que ellos también entiendan hoy que la inteligencia y la honestidad – los poderes de la literatura- tarde o temprano terminan por imponerse a lo indeseable, lo ramplón, lo criminal y lo indigno.

Tal es la razón de este texto sobre Vargas Llosa y los poderes secretos de la literatura.

Cuando lo conocí, el 66, Mario Vargas Llosa me confesó que quería viajar a Lima –no recuerdo si estábamos en París o La Habana- para romperle el alma al cholo Hernán Velarde, un periodista que le había hecho un reportaje en el cual la retórica se imponía al contenido, y las frases supuestamente galanas del reportero estrangulaban o por lo menos velaban las declaraciones del escritor.

Antes de transcribir una respuesta cualquiera, Velarde afirmaba que “mientras Vargas Llosa habla, Lima se va envolviendo en su baby doll de neblina.”, una metáfora de sabor dudoso que utilizaba en todos sus reportajes. En ellos, la capital de Perú practicaba strip-tease y se iba “envolviendo en su baby doll de neblina” mientras hacían declaraciones Ciro Alegría y Alberto Terry, los Panchos y el Ministro de Salud, Anakaona y la alcaldesa de Lima, entre otros personajes de entonces.

“Mario desgrana ahora su risa de choclo y afirma…” Y embobados ante los choclos, el baby doll y otras chafalonías de ese repertorio, los lectores olvidaban al entrevistado y quizás pensaban también en el alma de Velarde.

En esta nota, me arriesgo a lo mismo que el periodista por transcribir, en forma parecida a un reportaje algo de lo que fue, en verdad, una conversación entre viejos amigos que se ven un siglo después y comentan los movimientos que dio el planeta mientras no se vieron.

· Salvar la democracia

—Nos hemos salvado de una buena, viejo. Se ha acabado una dictadura tan feroz y tan perfecta que parecía construida para durar hasta siempre.

Me lo dijo Mario Vargas Llosa en una conversación que tuvimos cuando hace muy poco nos encontramos en Lima.

—Gracias a unos pocos…—le respondí— y dentro de esos pocos, gracias a ti.

Se lo dije porque la dictadura que ha padecido el Perú no fue solamente el logro brutal de una imposición armada sino también el fruto de una creencia irresistible, de una mentalidad compartida por gobernantes y gobernados en el sentido de que no importan los métodos ni la ética de un gobierno con tal de que éste sea eficaz. Los miasmas contagiosos de esa mentalidad estaban en todas partes e impregnaron, incluso, a muchos que suponían ser disidentes.

Las atrocidades de Fujimori y de su banda no solamente no fueron criticadas, sino más bien aplaudidas y le hicieron subir el “rating” cada vez que ocurrían. El gobierno no se cuidó demasiado de disimular su escuadrón de la muerte, de esconder los cadáveres de los estudiantes asesinados y quemados vivos, de acallar a las mujeres violadas y torturadas, de borrar el rastro de la agente descuartizada, de negar a los miles de inocentes encarcelados, “juzgados” en menos de una hora y condenados a perpetuidad por unos aberrantes tribunales sin rostro. Aun en nuestros días, los derechos humanos no son plataforma de ninguno de los candidatos presidenciales, y los criminales gozan de una amnistía que ni siquiera han pedido porque nadie los ha acusado de genocidio.

De forma disimulada, el gobierno y la cúpula militar habían vendido la idea de que eran imprescindibles para la seguridad de la patria y de que todas las barbaridades de la “guerra sucia” eran la única forma de acabar con la subversión. Que le vendieron esas creencias incluso a los opositores es evidente. En las elecciones del 95 y del 2 mil, no se presentó una oposición unida frente a la dictadura, sino un conjunto de partidos cuya participación en cierta forma, legalizaba el régimen antidemocrático. E increíble, pero cierto, en plena campaña contra la primera reelección, muchos políticos opositores abandonaron el país y viajaron, comisionados por el gobierno, a otros países para hacer supuestamente propaganda “contra las pretensiones del Ecuador.”

—El Perú— dijo en esa época Vargas Llosa— vive una dictadura disimulada que mantiene unas formas hipócritas para aplacar a la comunidad internacional pero que de hecho perpetúa la tradición autoritaria latinoamericana. El presidente es un fantoche y las decisiones fundamentales las toma un pequeño grupo militar. Hay una política de intimidación sistemática a cualquier tipo de disidencia; la prensa es controlada, sobornada e intimidada; la opinión pública es manipulada y hasta las encuestadoras obedecen a la estrategia del régimen.

La denuncia de Vargas Llosa tuvo dos resultados. En el exterior, su autoridad moral desenmascaró al fujimorato. En el país, su admonición no fue popular. A través de todos los medios controlados, el gobierno se había adelantado a decir que el gran novelista quería dejar al país sin créditos y en la bancarrota. En consecuencia, no faltaron maritornes de la supuesta oposición que lo calificaran de exagerado, alguna revista dominical de literatura soslayó sus libros y sus premios, y los índices de las encuestadoras mostraron a Fujimori en la apoteosis del rating.

Ahora, todos en el Perú son partidarios de la democracia, pero no los había tantos en la época de Fujimori. Por su parte, la oposición —“moderada, responsable, decente” evitó declarar ilegal al gobierno porque ello habría significado no participar en la búsqueda de una curul parlamentaria. Arrinconado, solitario, calificado de ex peruano, Vargas Llosa insistió. Con obstinación, con inteligencia, con denuedo y con agallas, interpuso su demanda ante personajes y organismos internacionales, y su tremendo poder de convicción logró que la tiranía perdiera la máscara y fuera señalada como tal.

La publicación de la La fiesta del Chivo y su presentación desafiante en Lima fueron el hachazo final. La identificación de Trujillo con Fujimori y de Johnny Abbes con Montesinos era inmediata y mostraba ante el mundo la verdadera cara del régimen, colmada de sangre y de boñiga pestilente, mucho antes de que los vladivideos la hicieran pública. Como Juan Montalvo, Mario bien podría decir de la dictadura “mi pluma la liquidó.”

· Salvar una vida

Lo anterior viene a cuento ahora porque también en 1966, en conversación informal, le escuché a Mario celebrar con fe intransigente los poderes de la literatura.

-Si como dices, quieres luchar por tu país, tu literatura también puede servir para eso. Tu obra puede ser más contundente que las armas.

La persona a quien estaba dirigida esta frase era un joven sudamericano, a quien llamaré Andrés aunque ese no sea su nombre. Andrés, de 22 años y autor de un libro de cuentos, estaba preparado para ir a su país e incorporarse a la lucha guerrillera. El ejemplo romántico del poeta Javier Heraud le hacía pensar que no había otro camino para derrotar a una sociedad corrupta que un sacrificio valeroso y una muerte honorable.

—Vi a Javier Heraud en París poco antes de su viaje al Perú. Si hubiera sabido que iba a tomar las armas, habría tratado de convencerlo de que no lo hiciera. Su poesía, y no su muerte innecesaria, es el más poderoso argumento para la edificación de una sociedad justa— alegó Mario- Además, en las presentes circunstancias, creo que tú sencillamente te estas suicidando.

Andrés respondió que no tenía deseos de suicidarse y que no creía que su decisión pudiera estar motivada por algún problema emocional. “Sencillamente, quiero ser útil a la causa de la libertad y del socialismo.”

—El trabajo del escritor —insistió Mario- no alcanza a transformar al mundo ni al hombre, pero nos induce a servir valores sin los cuales es desesperante el mundo, y el hombre deja de ser respetable.

Después habló con pasión sobre los poderes secretos de la literatura, insistió en que tal vez ella era capaz de cambiar el mundo sin que el mundo lo advirtiera y de preparar las conciencias para el advenimiento de una sociedad más humana.

—Tú quieres rehuir esa tarea- le dijo a Andrés. Estás tomando el camino más fácil. Cuando hayas publicado siquiera diez libros, tendrás derecho a pensar en lo que ahora estás pensando.

Por fin, luego de una larga charla, Andrés quedó convencido, y no viajó a su cita con la muerte. Hasta el momento, ha publicado más de los diez libros que Mario le sugirió escribir y cree que su decisión de entonces fue acertada. Está seguro, además, de que la paz es el mejor camino hacia la justicia.

Por coincidencia temible, el avión en el que Andrés iba a hacer transbordo obligado para regresar a su patria se estrelló

Todos saben lo que Mario Vargas Llosa ha estado haciendo en los años que van o vienen desde entonces. Desde “Los jefes” hasta “El paraíso en la otra esquina”, este escritor torrencial ha visitado el mundo de los jóvenes, ha revelado la brutalidad de la institución militar, ha desenmascarado la corrupción de la dictadura, ha rastreado las rebeliones religiosas, ha recorrido los misterios de su propia vida, ha señalado las contradicciones de algunos grupos de izquierda, ha caminado por el mundo sin tiempo de la Amazonía, ha descrito el terror en los Andes, ha mostrado la fiesta atroz de los tiranos y, por fin, ha seguido los pasos y peregrinaciones de una agitadora social del siglo XIX.

Nuestra América ha recibido de él una profecía como la de Whitman y una lección moral como la de Tolstoy, pero sobre todo, su propio país, que conoció ayer la cobardía y el crimen y anda hoy extasiado frente a los videos de la corrupción, sabe hoy que todavía existen hombres honestos y aprende que escribir y leer son actividades que pueden tornar al mundo más decente.

Mario es un premio para el premio Nobel. Andrés, que no se llama Andrés sino Eduardo, lo visitó recientemente para obsequiarle uno de sus libros. La próxima vez que lo vea, estoy seguro de que le dirá: “Gracias, Mario, por haberme salvado la vida. Gracias por habernos salvado el alma”, aunque creo que eso ya fue dicho, el corazón no tiene memoria".

__________________________

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA, escritor peruano y catedrático universitario en Oregón, Estados Unidos. Acaba de publicar la novela El amor de Carmela me va a matar

Elecciones en Cajamarca, PREDICCIONES y TRANSMISIÓN, síguelas aquí

AL 100% _ Gregorio Santos (MAS)  30.758 %
 y Ramiro Bardales (Restauración Nacional) 37.801 %


Actualización (Viernes 22 de Oct). Cajamarca - Regionales, Gregorio Santos (MAS) -> 30.673 % al 100% de Actas Procesadas, ahora faltan resolver 684 Actas observadas. ¿Qué pasará en mesa?



Actualización Lunes 4 de Octubre (2:30 p.m.) al 35.8% GOYO 34.66 % de los Votos Válidos (Fuente ONPE)

Actualización Lunes 4 de Octubre (11:30 a.m.). al 26.515% de actas contabilizadas:
GOYO 27.02 %, BOBADILLA 10.67 %, BETINA 7.46 %

9:00 p.m. Nueva Actualización: Ipsos APOYO (Conteo Rápido): RAMIRO BARDALES 33.4% y la sorpresa: en los primero resultados de la ONPE: GOYO aún no supera el 20% en el distrito de Cajamarca

Actualización (03 de Octubre): En Cajamarca( BOCA DE HURNA) Alcaldía: Ramiro Bardales 40.98%( Restauración Nacional), y Regionales: Goyo (MAS) 32.51 %. FALTAN Voto de provincias. (FUENTE: UPAGU - Line TV)


Ayer(02 de Octubre): PREDICCIONES (Sin valor oficial) solo basadas en conversaciones con periodistas y analistas locales.

Predicciones para Cajamarca: Alcaldía- Ramiro Bardales (Restauración Nacional) 33% . Presidencia Regional Gregorio Santos (MAS) 52% (sin valor oficial, repetimos).



Si no estás en Cajamarca pero deseas saber como se desarrollarán las elecciones en este departamento, puedes seguirlas en este post, gracias a Justin.tv y a través de Line TV de Cajamarca: http://es.justin.tv/d/linetv o http://es.justin.tv/d/linetv#/w/434376144/6


Watch live video from linetv on Justin.tv
Actualizaremos permanentemente...

Por qué César Hildebrandt no votará por Lourdes Flores

Los Picapiedra y las elecciones
Tomado del Semanario "Hildebrandt en sus trece" - 1 de octubre de 2010

Los Picapiedra no han cumplido 50 años, como cree Google. Han cumplido 189, que son los añitos de esta república secuestrada.

Los Picapiedra vienen, como ya se sabe, de muchas aventuras, algunas sífilis, varias traiciones y muchísimas derrotas. Algunos de ellos proceden del rey hispano Felipe IV, que sufría descomposiciones estomacales mientras España perdía a Portugal y se rezagaba ante Francia. Otros, menos señoriales, son hijos de Francisco II, monarca del Reino de las Dos Sicilias y enemigo de Giuseppe Garibaldi. Algunos se cruzaron con la vasta prole nacional de Felipillo y otros aprendieron el arte de acampar en hacienda ajena leyendo a plazos a Jorge Basadre y enterándose de las proezas saqueadoras de nuestra estirpe porcina.

Pero todos, más allá de su origen, están unidos por el mismo odio mortal a la diversidad. Sin haber leído una línea de Sartre saben a su ruda manera, sin embargo que "el infierno son los otros". Y los otros son todos los que no se doblegan al poder del dinero y a las consignas de eso que alguna vez Macera llamó "el burdel peruano".

Esas consignas son dos, están inspiradas en ese Judas primordial que fue José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, y tienen la sencillez evangélica que puede conmover a un ladrón de cuello y corbata mientras comulga:

1) La democracia es buena sólo si ganamos.

2) Aquí nada se mueve en serio sin nuestro consentimiento.

¿Para qué más? ¡El Perú es tan sencillo! Aquí, por ejemplo, la libertad de prensa consiste en que los de arriba se ponen de acuerdo respecto de lo que deben saber y hacer los de abajo. Aquí vuelven los que roban y los que roban no devuelven. Aquí a Billinghurst le hicieron la vida imposible y sólo hablaron más o menos bien de él cuando se murió. Y como Mariátegui se murió muy joven no pudo asistir a su demolición, o sea, a su muerte civil. Y Haya fue patriarca respetado sólo cuando ya se había convertido en el viejo que decía lo que de joven nunca había dicho y lo que, estando espiritualmente vivo, jamás habría podido decir. ¿Debo poner etcétera o es tácito que la lista es interminable?

Estas elecciones municipales se convirtieron en una batalla campal ideológica a partir del momento en que nuestros Picapiedra -una especie de Club Bilderberg con Mónica Delta haciendo de moderadora- se dieron cuenta de que la izquierda podía dar síntomas de vida, salir del encefalograma plano. El problema es que de puro católicos creen en la reencarnación y están seguros de que el alma de Barrantes palpita en la Villarán.

Temen que, desde la municipalidad, la izquierda pueda intentar otros avances. Y por eso les resulta imprescindible ensuciar a esa izquierda, gracias a una freudiana proyección, con todo aquello que a ellos les resulta familiar: la mentira despreciable, la teatralización de la política, la calumnia elaborada y hasta la evasión de impuestos.

Los mentirosos crónicos, los simuladores sin fatiga, los calumniadores profesionales y los evasores hereditarios están muy enfadados porque Susana Villarán omitió un trámite que no debió omitir, algo por lo que deberá ser multada.

A mí me parece estúpido que la señora Villarán no haya dicho desde el comienzo lo que ha tenido que admitir después. Como me parecen indeseables algunas de sus compañías, sobre todo esas que tienen que ver con el maoísmo de maquila de la China actual. Como me parecen tetudos de capirote quienes le aconsejaron que en el debate silbara mirando al techo mientras Lourdes Flores la troceaba. Como me parece peligroso que el SUTEP pueda atribuirse con carácter de exclusividad el manejo del asunto educativo, ahora que muchos recursos pasarán a los municipios.

Pero una cosa es establecer esas distancias y otra es esta conspiración de la hipocresía adinerada. Pocas veces se ha visto la concertación difamatoria a la que hemos asistido en estas últimas dos semanas.

Y detrás de ella están los Picapiedra de toda la vida.

Yo no voy a votar por Lourdes Flores. Yo no puedo votar por Lourdes Flores. Tengo algunas razones:

a) Porque la señora Flores no fiscalizará a Luis Castañeda. Y no sólo porque lleva a un hijo de Castañeda en su lista de regidores sino porque, a lo largo de toda la campaña, se ha negado a sospechar siquiera del origen de algunas sobrevaluaciones pestilentes en las obras de mayor envergadura.

b) Porque no sé cuánta plata ha puesto en su campaña Graña y Montero, deseosísima de entrar en el negocio de la Municipalidad Provincial de Lima.

c) Porque el presidente Alan García la ha apoyado con todo lo que ha podido.

d) Porque hablar del metro subterráneo a partir de un presupuesto menoscabado, como el que le deja su amigo Castañeda, es mentirle a la gente.

e) Porque no sé si, a partir de cierta clientela, seguirá fomentando la exportación de autos usados sin catalizador.

f) Porque el ministro José Antonio Chang también ha hecho barra por ella.

g) Porque PPK, más binacional que el Puyango-Tumbes, ha hablado "del miedo financiero" cuando debió hablar de su propio terror por el ridículo electoral que le esperan a él y a su triste padrino.

h) Porque decir que Peru Support Group es senderista es una canallada dicha a sabiendas.

i) Porque Julio Favre, el enemigo de los pollos y amigo de ciertos militares que aniquilaban de noche en los tiempos de la matazón, ha escrito: "El domingo no debe ser chavista".

j) Porque Toledo, más tornasol que nunca, estuvo en su mitin de cierre de campaña diciendo: "la cabra tira pal monte". Mal dato le deben haber dado los encuestadores de Ídice.

k) Porque no puedo olvidar a aquella Lourdes maquilladísima que asistió, sonriendo más que nunca, a la boda de su amiga Keiko Fujimori.

l) Porque La Razón, el diario del fujimorismo, ha vivado la "hazaña" de Lourdes en el debate.

m) Porque la China Tudela votará por ella. Y lo mismo harán Saravá, Tongo, las viejas pellejas que pueblan las embajadas los días de vino y rosas, la república de Eisha, las modificadas por Morillas, las mises de todos los concursos, los potos de Ellos y Ellas, Luis Castañeda Lossio, los muchachos de la banda Comunicore, Meche Aráoz, el mono Vargas, los Plevisani y demás hierbas, las Chicas Perú21, Santa Rosa de Lima, Marisa Giulfo, Tito Macanas, los señores de Muruhuay y de Sipán, Roque Benavides, Ernesto Schutz desde Ginebra, la escritora Olenka Zimmermann, la bella de la bestia, la bestia de la clase, los gerentes de Interbank que pronto ocuparán el local de ese lugar de culto llamado El Virrey y hasta Dios mismo encarnado en su embajador plenipotenciario don Luis Cipriani.

n) Y, por último, porque me niego, como me he negado toda la vida, a ser parte del coro que en este país canta, desde hace dos siglos casi, la misma pieza con las mismas voces. Con los mismos tundetes y el mismo José Antonio. Me tienen hasta la coronilla.

visto en intercambiofilosofico.blogspot

César Hildebrandt votará por Susana Villarán

Columna de Hildebrandt, el mejor y más decente periodista de este país, transcripción del Semanario "HILDEBRANDT en sus Trece":

“De cómo PPK me hizo cambiar”


PPK es a veces una persona abominablemente inteligente. Hace en HD lo que otros hacen con chusquedad. Intriga como si estuviéramos en la vieja Florencia. No mata a puñaladas: envenena vertiendo unas gotas sacadas del compartimento secreto de una sortija. Es un cortesano y un quietista.

Dice PPK que los inversionistas extranjeros se pueden poner inquietos -y de hecho ya nos miran de reojo- si es que “las cosas se mueven en la dirección incorrecta”. O sea, si Susana Villarán gana las elecciones.

Y cita al Barclays Bank diciendo que es el primero que se ha puesto en alerta.

Me extraña que PPK, que es norteamericano de pasaporte, bolsillo y corazón, no sepa que, hace apenas un mes, los piratas financieros del Barclays Bank tuvieron que pagarle al gobierno de los Estados Unidos 298 millones de dólares por realizar transacciones de muchos ceros a la derecha con bancos de Cuba, Irán, Libia y Sudán. ¡Imagínense!

El Departamento de Justicia del gobierno estadounidense hizo la denuncia ante una corte de Nueva York porque comerciar con esos países está prohibido. Y el Barclays Bank hizo todos esos movimientos a través de la bolsa neoyorquina entre los años 1995 al 2006.

“Comercio con el enemigo” fue la acusación principal. Fue en un arreglo no judicial que el Barclays Bank se allanó a pagar los 298 millones de dólares.

¿A quién pretende asustar PPK?

¿Los banqueros especuladores que hicieron del capitalismo una mafia de derivados y de papeles basura están nerviosos porque en la remota Lima una izquierdista aggiornada puede llegar a la alcaldía provincial?

¡No me digan! ¿El Metropolitano se convertirá en el Metro de Moscú? ¿Las madres del vaso de leche levantarán el puño cada mañana? ¿Las escaleras de Castañeda se elevarán hasta el cielo rojo de Mao? ¿Patria Roja izará sus banderas en la Plaza de Armas?

¿Y PPK es el embajador del miedo? ¿Y debemos seguir su flauta como si fuéramos ratones?

No pensaba votar en estas elecciones. Ahora he decidido que sí iré a votar. Y votaré por Susana Villarán, la que, según PPK, desasosiega al Barclays Bank. Me fascina la idea de que la banquería internacional con epicentro en Londres se ponga saltona. Quiero vivir para verlo.

Votaré por Susana Villarán no sólo por sus méritos, sino porque PPK y sus cuyes mediáticos no la quieren.

Y porque me parece repugnante que la derecha quiera aterrorizarnos poniendo a la banca internacional como pretexto.

PPK miente a sabiendas.

Lo hace porque la derecha que él representa -la que viene del contrato Dreyfus, del fugitivo Mariano Ignacio Prado, del cauchero Arana, la madre de todas nuestras derrotas- cree que el Perú es su latifundio y que los peruanos son sus empleados.

Se trata de que nadie discuta nada esencial. Es el fin de la historia en versión de Juan Paredes Castro.

¿Que el modelo no redistribuye?

Eso no se discute.

¿Que nos estamos farreando esta prosperidad?

Eso no se discute.

¿Que los impuestos a las sobreganancias mineras son recomendados hasta por el FMI?

Eso no se discute.

Y cuidadito, peruanos de segunda, si eligen a alguien heterodoxo que haga recordar al barrantismo en olor de multitud.

Porque el Dios de Cipriani -no el que botó a los mercaderes del templo- ha establecido que Fukuyama tenía razón, que la historia ha terminado, que todo lo que venga será un eco redundante y que el libre mercado ha entrado en el santoral.

Ni Bartolomé Herrera se imaginó algo parecido. Ni Riva Agüero. Ni Beltrán.

La derecha que viene de Echenique y sus raterías, la que es hija de la huida y la traición, la nieta de Benavides, ha decidido que nada se puede mover sin que ella y la banca internacional -a veces tan prontuariada como cualquier delincuente- lo autoricen.

Y, claro, votar por la Villarán es desafinar. Porque piensan que la Villarán traerá a Humala. Y Humala es la pezuña del demonio.

Se equivocan. La Villarán lo que puede traer es un poco de aire fresco en esta atmósfera de pedorreos y audios decadentes. Y un poco de fiscalización. Y bastante decencia.

Y lo que puede lograr la Villarán es que Humala se dé cuenta de que el camino de las izquierdas pasa también por los planes concretos, la administración eficaz, las cuentas claras y la simpatía incluyente.

PPK y los suyos no entienden que la izquierda es una opción democrática y que expulsarla del sistema, como quieren sus cuyes, es empujarla al resentimiento y, eventualmente, a la violencia.

En Colombia, los conservadores mataron a tantos liberales que un día un grupo de ellos se fue al campo y no regresó. Hace 45 años que tienen ese cáncer que Uribe quiso curar a bombardeos.

Aquí los PPK no saben que Susana Villarán es lo que en Europa se llamaría una socialdemócrata. Y la socialdemocracia es el moderno centro.

Pero los burros no quieren ni siquiera que nos acerquemos al centro. Quieren la derecha de García, la manga ancha del converso García, las licitaciones del ex aprista García.

Prefieren el enjuague. Y pretenden que su miedo nos paralice.

Que se vayan ya saben dónde.

César Hildebrandt


Semanario “Hildebrandt en sus trece”


24 de septiembre de 2010


POTOAUDIOS, la teoría (Parte 01)



Disponíame a asumir mi realidad de todos los viernes por la noche, dormir temprano flanqueado por unas bolsitas de Cuates y mi infaltable Guaraná de 1 sol, cuando un rectángulo celeste se instaló en la parte inferior derecha del monitor de mi antiquísima PC. Un e-mail. Seguramente más Spam, el cual debí haber eliminado sin mayor demora registrándolo como Correo No Deseado. Pero algo había en el remitente que me generó cierta curiosidad: “Mirlo Negro: el POTO es la clave”. Abrí el correo que prometía -por deducción peruana- un catálogo de nalguialegres muestras humanas, femeninas de preferencia. Pero no. Eran links que redirigían a los AUDIOS de doña Lulú colgados en YoteTube, que todos ya conocían porque habían sido publicados hace días por un tal Beylys en televisión.

¿La novedad?

Este correo del amigable Mirlo Negro traía una frase sobrecogedora y según él, reveladora: “la chicha se toma en poto”. Esto activó la zona neuronal que controla mi olfato detectivesco e hice una relación inmediata con un lugar: Piura.

Dónde más sino en esa cálida ciudad norteña donde se homenajea al noble arte de tomar la chicha en el asiento de la calabaza. Sí. Pero qué tenía que ver Piura. Recordé que un amigo contaba haber visto al mismísimo Cruxillat en dicha ciudad. La nalga, digo la cosa iba tomando forma. Claro, Cruxillat, una man de las telecomunicaciones tenía toda la logística y el dinero para los chuponeos, y el arrojo para los chantajes. Pero ¿qué lo motivaba?

Con el poto no se juega. Poto dignidad, clamaba la gente por las calles limeñas, fenómenos que pronto se extendió a todo el territorio nacional.

Mi inicial teoría se derrumbó cuando el mismo Cruxillat desmintió, desde la clandestinidad, tener algo que ver con el POTOgate. Se lo oía convincente y sin ganas de jugarse con algo tan sagrado para los peruanos: la nalgamenta del imaginario colectivo. No pues.

Habíamos regresado al inicio. Confieso que no pude dormir días completos pensando en el poto.

Entonces, otro agente hizo su ingreso en el caso en cuestión: PPK2, un conocido economista de Lesotho nacionalizado peruano. Y lo hizo con la pierna en alto, diciendo que si la candidata a la Alcaldía de Lima, Susana Villagrán, ganaba se nos venía la hecatombe económica. Y que entonces las reservas tenían que guardarse o invertirse de inmediato en alguna actividad peruana, de preferencia en la manufacturera. Y recomendó diversas actividad y ciudades que las potenciarían, entre ellas la hermosa Piura.

Creo que muchos de ustedes intuyen el inesperado final. Pero para ello aún falta tiempo y sobre todo pruebas fehacientes.

Algo es seguro, la hiper-producción de potos piuranos tendrá un mercado seguro y no se perderá la inversión desmesurada y calenturienta que poderosas y oscuras transnacionales hicieron en tan noble arte manual. Vayan sacando sus conclusiones.

(Esta historia continuará…)

-------------------------------------

Sí, sí, es broma

Presentación del Padre Marco Arana (Audio) en la UNC - Cajamarca 22 sep - 2010

Hoy 22 de septiembre, en el Auditorio de la Facultad de CECA de la UNC - Cajamarca 10:30 a.m., se realizó el Fórum de la Emisión del Documental "Operación Diablo", sobre el reglaje realizado al Padre Marco Arana.

Asistieron estudiantes, docentes y personal administrativo.

Lo curioso fue la total ausencia de la prensa cajamarquina. Ni medios escritos, radiales o televisivos.

A continuación, el audio de la participación del Padre Marco Arana: